Rosa María Vilarroig

Rosa María Vilarroig
TRISTEZA

 

 

Habita en la cúpula amarilla del otoño

un sollozo de sándalo, un abrazo, un pétalo

de sangre interminable

cuando la esfera del ánimo se comprime

en verso y haz de sensación trabada,

cuando la luna cierne su vestigio

sobre la herida – cálido adalid de cumbre

grande− y preside incólume la revolución

y la muerte de sí misma.

Erguida daga sombría sobre  vertiente

opuesta. Pira absorbida del lagar excelso.

Su expresión demudada

rechaza cualquier edulcorante de consuelo

exhumado de tintórea oscuridad.

Rafael Mesado

Rafael Mesado
MORFINA

 

 

A mi padre

… Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

 

Sábana herida de luz usada

que gotea invisible y salina

y empuja hacia el aquí más próximo

Aroma a sangre sin ventana

que se pliega hacia atrás con suavidad

felina  El tiempo prisionero del reloj

no es espiral continua

El tiempo no conoce junturas

viaja hacia afuera   es ola de mar

 

Tiempo liminar cuando la morfina

es mañana   Tiempo que abre las puertas

de par en par   risueño e indiviso

instante de estrella sin amenaza

El tiempo es llegar otra vez

cuando la claridad se asoma al alfeizar

con los párpados cerrados   sin avisar

serenos de atardecer   Somnolencia del día

que comienza a navegar

 

Es litoral en los ojos que se nublan

por el resplandor del aire

que estalla tranquilo bajo la piel

Arena de otra aguja que testifica las quejas

no habitadas   Playa que respira

del otro lado que no es   Aquí y solo aquí

sin más  infinito en el abrazo de las horas

de morfina   Así  tan de menos

 

La morfina es un tigre que sueña

con sábanas de cristal y labios

de madrugada   El tiempo agazapado

no es tiempo que existe   no es transcurso

vegetal  ni rasante de ave migratoria

más allá del mar…   Morfina

abrigo abrazo beso   caricia

sin hospital de un mediodía solar

 

Oleaje sin final

Pedro Casamayor

Pedro Casamayor
ELEGÍA ANTICIPADA

 

 

Entra en la cuenta atrás

o arriésgate a perderte.

 

10, el tiempo lastima

como una trampa a punto de saltar.

9, la indiferencia puede ser un refugio

dispuesto a no soltarte.

8, la soledad

simulará hacerte compañía.

7, es mejor llegar a la verdad

de golpe, equivocándose.

6, no intentes seguir al dios creador,

desea que lo olvides.

5, se acerca el fin con cuentagotas

anticípate al cese en el gotero.

4, cuando abandones el paisaje

sentirás un vacío en la palabra.

3, solo hay una máxima:

no intentes retocar tu imperfección.

2, se acerca el inicio

de ese minuto cruel que llaman muerte.

1, abraza este aire de partida,

mesa la barba y deja crecer tu pelo negro.

0, empieza la música

como una hipocondríaca invitada de honor.

Sospecho que Satán es su aliado.

 

Pascual Casañ

Pascual Castañ
LA RAÍZ DE LO QUE NO NOS QUEDA

 

 

Ese tiempo que no es el que nos queda,

ese hueco que pese a todo nos custodia,

esa precaria línea

que fracciona la vida en dos mitades,

nos exige vivir lo que transcurre,

me advertías.

 

Vivir. Sin deserción. Y una cierta lujuria.

 

Porque tal vez el mundo se disperse.

Y vuelva a excomulgar

sin que nos guarde un sitio.

 

Vivir lo que va estando,

hacia fuera,

como la luz que echa raíces

en una huella sin memoria.

Paquita Dipego

Paquita Dipego
POR AMOR

 

 

Por amor he vencido yo a la muerte,

mudando la guadaña por la luna,

que mengua el desespero. ¡No! ninguna

agonía hará cambiar mi suerte.

 

Por amor al impulso de quererte,

he cortado mis venas una a una

con tijeras de pluma y la oportuna

destreza de su filo. Verte…verte

 

y atrapar el amor sin el lamento

del diario vivir. Por inquilina,

la alegría y su búsqueda en exceso

 

a través de la rosa y su argumento

en vértigo de pétalo y espina.

Que la vida, al final, consiste en eso.

Marcelo Díaz

Marcelo Díaz

 

(dos)

 

Miraste al mundo a la manera del mar.

Escalinatas de olas abriéndose con manos de pan se dejaban almar con tus ojos de fragua abiertos como almendras de cielo que ha vuelto ya de un infinito.

 

Ese dolor tuyo.

 

Dolor que ya nació en el manantial de una flor caliente.

 

Sabías sin que tu vida supiera.

 

Esa certeza era de tus ojos trayendo comprimida en un ala sin fronteras tu verdad de línea disparo de sendas desde el ático innumeral de tu viento.

 

Eras creyente.

Azogue de canela reposada que extendía el desierto amando la noche.

Yo quiero tu mirada

que araña el mundo

y desguaza la muerte.

Mar Busquets

Mar Busquets
ESTÁN TRISTES

 

 

Están tristes por eso, porque saben demasiado

NORBRANDT

 

Están tristes porque saben demasiado,

aunque no todo;

es una manera de tristeza racional,

digamos que afectada,

en la que cada quien se lamenta

en un lenguaje heredado

de lo difícil que es

vivir pegados a la desesperanza

de esa idea artificiosa

que nos mantiene cautivos,

pero no cautivados.

 

Por eso, porque saben demasiado,

ahora creen vivir la vida con mayor plenitud;

no es porque sepan que se van a morir

no es porque sepan que un solo Dios les esperará

al otro lado,

 

sino porque a pesar del esfuerzo

de saber demasiado,

nunca será lo suficiente.

José Manuel Regal

José Manuel Regal
PASAJERO DE LA HISTORIA

 

 

Esta cruz de silencio

que me hiere a diario

Interfiere cuanto soy,

alimenta los miedos enquistados

en la espesura del alma;

hurga en la sangría de todas mis derrotas

hasta caer rendido en la indiferencia,

esa que me empuja mi muerte cada tarde.

La textura el alba anaranjado

me hizo rehén del tiempo

en los relojes dormidos;

del desplome de los sueños

sobre un lecho de inquietudes muertas,

vienen los fantasmas  a anunciarse

en el portal de mi historia.

Sólo detrás de los espejos

desenmascaro  mi rostro,

tiendo los poemas a sol y me quedo solo

en este lento otoño de mis ojos.

 

Ahora que soy yunque,

golpean sobre mí, cual campanas

a la hora del Ángelus,

los temores y remordimientos al unísono

mientras la noche, presagia tempestades

y, llegan a mí, como una fatiga de gaviotas,

pecados antiguos

en la desembocadura justa de los sueños.

Llevo, como frutas amargas,

versos que delatan los pasos de mi infancia.

Luces frías

y vientos que salpican

el perfil de la inocencia

y las palabras calladas

a lo largo de los años.

Mi infinito extravío

sigue presente en mi estatura.

Me busco por las anchas avenidas

de la vida  y no hallo más

que sombras extintas del pasado.

 

 

José Luis Martínez

José Luis Martínez
OFICINA DEL DÍA

 

 

Contable jubiloso del presente,

de las sinapsis portentosas;

tesorero del agua, de los rayos del sol,

soy un perro feliz, harto feliz

a pesar de las garrapatas,

de las neuronas que perdí

–mis estrellas extintas–,

de tantas grapas en el cráneo.

 

Carne de la palabra emocionada,

me desdigo y vuelvo a decirme,

llevaría la suma de los dones

eternamente enamorado,

bien de quimeras, bien de realidades.

 

Celebrar, celebrar…

 

Yo nunca cierro mi negocio.

Héctor Solsona

Héctor Solsona
ÁNGELUS

 

 

Delante de la pura nada

los ángeles hablan

con voz de fuente,

los círculos concéntricos

de la vida se ensanchan

hasta hacerse invisibles.

 

Nadie entiende

este sol blanco del mediodía

en la certeza oscura del silencio.

Nada detiene el manantial

ni vértigo libre y ciego

de nuestros días y horas.

 

Ora pro nobis

 

(Poema del Santo rosario)