José Antonio Olmedo

José Antonio Olmedo
LA NATURALEZA INVISIBLE             

 

 

A Gloria Frutos                                               

 

Proviene de los sueños del presente

el valor de la ciencia del futuro.

 

La Inspiración, semilla sempiterna,

umbela solución frente a la nada.

 

De no ser por nuestra insignificancia

veríamos panópticos los cielos.

 

Pensamos que hay mil rocas diferentes;

provienen de una unívoca pangea.

 

Por eso las distancias nos abruman

y nos vierten tratados engañosos.

 

La Muerte es invento de los temores,

una amenaza que jamás se cumple.

 

Radica en las moléculas de vida

un imperioso afán superviviente.

 

El Amor es la enzima que produce

el perpetuo atavismo de las almas.

 

Amor es el propósito del Tiempo

que a veces se flagela por su ausencia.

 

La Música es silencio sin amor

olvido que se cierne carne adentro.

 

Por el amor del Sol hacia la tierra

crece la flor, amada por el agua.

 

Antonio Praena

Antonio Praena
8 DE JUNIO

 

 

Nací el 8 de junio.

Toda la luz se derramó en mi sangre,

pero hace tiempo que no encuentro

ni la luz ni mi sangre.

 

Pensé que era mejor poner mi vida

muy lejos de las cosas que he querido,

muy lejos de las cosas de este mundo,

muy lejos de tu amor, que ha sido el mundo.

 

Me fui fuera de ti

para poder volver un día

curado de la bestia que me ocupa.

Pero la bestia se ha hecho grande,

tan grande como puede hacerse un hombre,

y vamos los dos juntos de la mano

camino de la muerte:

¡si me vieras!,

los ojos que quisiste son agujas

clavadas hacia dentro.

 

Soy uno de esos hombres que desguaza

las flores con sus botas de jinete.

Consumo polen ácido,

comulgo reno crudo, escupo arcilla.

Me digo con palabras que les lamen

los ojos cancerosas a los ciegos.

Confieso que he bebido cera hirviente

tratando de sellar todas mis puertas.

 

A veces, si mi bestia se ha dormido,

planeo una manera de escaparme:

me visto un traje nuevo, me anudo una corbata,

mas, vueltos al espejo mis dos ojos,

descubro que me mira un hombre muerto.

 

Y entonces, inhumano, desterrado,

retorno al colchón sucio de mi siglo

y cumplo un año más lejos de todo.

 

No he vuelto a escuchar luz.

No he vuelto a besar pulso.

Me alumbran y devoran la garganta

estrellas tan brillantes que son negras.

 

Mas dejo testimonio de que todas

las noches de mi vida he pronunciado

tu nombre con gemidos animales.

Tan fuerte te he llamado que no existe

frontera entre el aullido y mi persona.

 

Quizá sólo fui alguien un instante

del 8 de aquel junio de aquel año,

lo mismo que son hombres los que lloran

y dejan de existir los que no aman.

Amparo Santana

Amparo Santana
UN SUEÑO ENROSCADO

 

 

Al amanecer

se escapan las rosas del jardín

para bañarse en la fuente

con carpas ansiosas de tacto.

 

Los pájaros entonan

un réquiem

para saludar al mundo

que se apresura inquieto.

 

Por las calles circula

un olor a desayuno

que destila voluntades,

mientras unos pocos comen.

 

Y todo parece al revés

pero no importa,

se han convertido en humo azul

las jacarandas.

Amalia Martínez

Amalia Martínez
PARTIR POR PARTIR

 

 

Partir por partir,

sin meta fija,

que cada jornada invente sus pasos

y sus horas,

que decida sus cumplimientos

y sus deudas.

 

Andar por andar,

buscar como los que no buscan

porque caminan despojados de certezas.

 

Marchar,

marchar lejos,

y con los pasos

trazar un mapa de geometría axial

-fundidos en una sola línea

lo real y lo imaginado-.

 

Caminar sin pausa

y al llegar

 

-lo nuevo ardiendo en la lengua-

 

darse cuenta de que estamos

en el  inicio.