Lawrence Schimel: “Metonimia”

 

 

Poesia tradotta e letta da Sara Lanzini (Università degli Studi di Trento)

Metonimia

 

 

Non ricordo più le parole giuste,

pur sapendo da che libro vengono.

Frugo per tutta la casa ma

non riesco a trovarle. E di colpo ricordo

che quando le nostre vite si sono divise,

i nostri libri, ho lasciato che li portassi via tu. Non c’è

nessun vuoto nella libreria,

altri libri hanno occupato il loro posto.

Altri uomini hanno occupato il tuo posto

nel mio letto. Eppure, l’assenza di quel libro

che abbiamo condiviso un tempo, che abbiamo

letto io e te quell’estate in cui ci siamo conosciuti,

apre di nuovo un vuoto dentro di me

ancora oggi, dopo tanti anni.

 

(Desayuno en la cama, Egales, Barcelona 2008)

 

 

 

Metonimia 

 

 

Ya no me acuerdo de la cita exacta,

aunque sé de qué libro viene.

 

Rebusco por toda la casa pero

no lo encuentro. Y de repente me acuerdo

 

de que cuando dividimos nuestras vidas,

nuestros libros, dejé que te lo llevases. No hay

 

ningún hueco en la estantería,

otros libros han ocupado su lugar.

 

Otros hombres han ocupado tu lugar

en mi cama. Pero la ausencia de ese libro

 

que compartíamos alguna vez, que leímos

los dos ese verano que nos conocimos,

 

abre de nuevo un vacío dentro de mí,

incluso ahora que han pasado los años.

 

Poema leído por el autor

 

 

Adalberto García López: “Ricordo”

 

 

 

Poesia tradotta da Erika Romano (Università degli Studi di Macerata) e letta da Francesca Di Presa

 

RICORDO

 

A Sofía Sánchez García

 

Erano i tuoi palmi nivei

era la fortuna nel tuo mignolo

era lavvenire dei tuoi fischi,

uccelli, piante di cotone

era la tranquilla allegria

che viene in fiaschi prescritti

era laccelerato polso del silenzio

era la tregua di loro due

ciò che faceva a lei

ricordare per le sue ciglia

il sogno che aveva dimenticato:

il profumo della vita.

 

 

RECUERDO

 

A Sofía Sánchez García

 

Eran tus palmas blancas

y era la fortuna en tu meñique

y era tu porvenir de silbatos,

pájaros, algodones

y era la tranquila alegría

que viene en frascos prescritos

y era el acelerado pulso del silencio

y era la tregua de ustedes dos

lo que hacía a ella

recordar por sus pestañas

el sueño que había olvidado:

el perfume de la vida.

 

 

Adalberto García López: “Genealogia”

 

 

 

Poesia tradotta da Erika Romano (Università degli Studi di Macerata) e letta da Francesca Di Presa

 

GENEALOGIA

 

There you are, in all your innocence

TED HUGHES

 

Questo è guardare una fotografia

di oltre vent’anni fa.

 

Venti anni come una nave

attraversando venti mari.

 

Non è la storia di una fotografia,

è a stento il mio ricordo.

 

La linea fugace nel cielo

traccia ciò che posso ricostruire.

 

Un susseguirsi di tenebre

che tessono la loro canzone a fatica,

 

una parete quasi bianca

dove soltanto l’ombra riposa.

 

Di quanto poco ci accontentavamo

ed eravamo felici.

 

 

GENEALOGÍA

 

There you are, in all your innocence

TED HUGHES

 

Esto es mirar una fotografía

de hace más de veinte años.

 

Veinte años como un barco

atravesando veinte mares.

 

No es la historia de una fotografía,

es apenas mi recuerdo.

 

La fugaz línea en el cielo

raya lo que puedo reconstruir.

 

Una sucesión de oscuridades

que tejen su canción a duras penas,

 

una pared casi blanca

donde solamente la sombra reposa.

 

Con qué poco nos conformábamos

y éramos felices.

 

Leído por Antonio Martínez Arboleda

Adalberto García López: “Se oltre il mio corpo”

 

 

 

Poesia tradotta da Erika Romano (Università degli Studi di Macerata) e letta da Francesca Di Presa

 

SE OLTRE IL MIO CORPO

 

se oltre soltanto

un mancato tocco

un gesto vuoto

un battito mi lasciasse

mi lasciasse qualcosa di minuscolo

minuscolo come un dente di leone

come la sporcizia che si annida sotto le unghie

dunque

solo lì

osserverai se resto

se resto tra lerba bassa

o nei vasti giardini delloblio

come il fiore che strappato

ancora rimane nel distratto olfatto

di quelli che percorrono

vedendo

forse la strada

ma non la rotta

e se sono assente

ovverosia

in nessun luogo mi trovo

in nessun luogo mi ricordo

nominerò tutte le cose

e metterò una canzone

nella bocca di nessuno

qualcuno forse attende il mio richiamo

 

 

SI DESPUÉS DE MI CUERPO

 

si después solamente

un quebrado tacto

un gesto vacío

un latir me quedara

me quedara algo minúsculo

minúsculo como un diente de león

como la mugre que se junta en las uñas

entonces

ahí solo

observara si permanezco

si permanezco entre la baja hierba

o en los amplios jardines del olvido

como la flor que cortada

aún permanece en el desatento olfato

de los que cruzan

viendo

quizás el camino

pero no el recorrido

y si estoy ausente

es decir

en ningún lado me encuentro

en ningún lado me recuerdo

voy a nombrar todas las cosas

y pondré una canción

en los labios de nadie

alguien quizás atienda mi llamado

 

Leído por Antonio Martínez Arboleda

Omar García Obregón: “I Would Reveal”

 

 

Translated and read by Parvati Nair (Queen Mary University of London)

 

For two revealers: John Perivolaris and Parvati Nair

 

I WOULD REVEAL with pyrogallol

The truth hidden in the seed,

The shot of a photographic instant,

The akinesia of a bevelled face

That senseless reveals its mystery

As if the heartbeat were to turn to life,

As if the image captured more than the

memories mutilated by time.

 

 

A dos reveladores: John Perivolaris y Parvati Nair

 

REVELARÍA con pirogalol

la verdad escondida en la simiente,

la toma de un momento fotográfico,

la acinesia de un rostro biselado

que insensato desprende su misterio

si descendiera el pálpito a la vida,

si en la imagen no solo se captaran

recuerdos mutilados en el tiempo.

 

De Fronteras: ¿el azar infinito? [Borders: An Infinite Game of Dice?] (Leiden: Bokeh, octubre 2018)

Omar García Obregón: “On Returning”

 

 

Translated and read by Parvati Nair (Queen Mary University of London)

 

On returning

 

I have behind the sky a sky for my return, but I

am still polishing the metal of this place, and living

an hour that foresees the unknown. I know time

will not be my ally twice, and I know I will exit

my banner as a bird that does not alight on trees in the garden.

[…]

[…] I will soon exit

the wrinkles of my time as a stranger […].

“I Have Behind the Sky a Sky”, Eleven Planets at the End of the Andalusian Scene(1992), Mahmoud Darwish, tr. Fady Joudah

 

After being a foreigner, I shall return,

But I shall not return to the language cloistered in other geographies

Nor to the space of autumnal beings,

But to the very centre where being takes shape

Without countries or borders in maps invented

By choreographers on duty.

 

I shall return to break with memory frozen

In the universe of the past.

 

When the wrinkles of history have been smoothed

And like an empty canvas for a mattress I recover my bed,

I shall return because that ticket

That was blocked

And that I myself rejected

When the doves of peace were not cooing,

Belongs to me.

 

If once I feared death

That time too has died

In the latest crossing where life itself came into play

And I lived all or nothing

Beyond any form of slavery to invisible worlds

With promises for the future.

 

Island, if upon returning you are

As if before a mirror, reflected but alone,

With no communion possible between bodies,

Remember that time will forgive the errors

But this stranger will not always know how to treat you.

 

 

AL VOLVER

 

Yo tengo detrás del cielo un cielo para regresar […]

[…], y vivo

una hora que percibe lo invisible. Sé que el tiempo

no será dos veces mi aliado, y sé que saldré de

mi bandera cual pájaro que no se posa en ningún árbol del jardín.

[…]

[…] Saldré dentro de poco

de los pliegues de mi tiempo como extranjero […]

Mahmud Darwish.

 

Tras ser extranjero volveré,

pero no volveré al lenguaje enclaustrado en otras geografías

ni al espacio de seres otoñales,

sino al mismo centro de la realización del ser

sin países ni fronteras en mapas inventados

por los coreógrafos de turno.

 

Regresaré para romper con la memoria congelada

en el universo del pasado.

 

Cuando se planchen los pliegues de la historia

y cual almofrej vacío recupere mi cama,

regresaré porque me pertenece ese billete

negado

y que yo mismo rechacé

cuando no zureaban las palomas de la paz.

 

Si un día temí a la muerte

ese tiempo también murió

en la última travesía en la que la vida misma entró en juego

y viví a todo o nada

allende cualquier esclavitud a mundos invisibles

con promesas de futuro.

 

Isla, si al volver te encuentras

cual ante el espejo, reflejada pero sola,

sin comunión posible entre los cuerpos,

recuerda que el tiempo perdonará los errores

pero no siempre este extraño sabrá cómo tratarte.

 

De Fronteras: ¿el azar infinito? [Borders: An Infinite Game of Dice?] (Leiden: Bokeh, octubre 2018)

Omar García Obregón: “Just Another Yellow House”

 

 

Translated and read by Parvati Nair (Queen Mary University of London)

 

JUST ANOTHER YELLOW HOUSE

 

It was the labyrinth of a path

That would lead to Istanbul,

Or was that the path

Of a body turned to goods

On offer to the highest bidder?

Dirty pretty things, hidden business.

 

However, they have whitewashed the yellow house

To archive all evidence

As the iniquity of urban myth

In the backroom of memory.

An interstice shelters another truth.

 

No one sees. No one listens.

Amnesia predominates,

With no exit to the sea.

So tyrannical is history,

The perennial peace offering.

 

 

UNA CASA AMARILLA MÁS

 

Era el dédalo de un camino

que llevaría hasta Estambul,

o ¿era ese el camino

de un cuerpo convertido en mercancía

disponible al mejor postor?

Dirty pretty things, negocios ocultos.

 

Mas ya encalaron la casa amarilla

para archivar toda evidencia

como iniquidad de leyenda urbana

en el cuarto de atrás de la memoria.

Un intersticio alberga otra verdad.

 

Nadie ve. Nadie escucha.

Predomina la amnesia,

sin ninguna salida al mar.

Qué tirana es la historia,

la sempiterna paz.

 

De Fronteras: ¿el azar infinito? [Borders: An Infinite Game of Dice?] (Leiden: Bokeh, octubre 2018)

Omar García Obregón: “I Return to a Foreign City, that Was Always Mine”

 

 

 

Translated and read by Parvati Nair (Queen Mary University of London)

 

I return to a foreign city,

            That was always mine

 

                                                How grey is the light at this hour,

                                                How murky the memory of the little that is left

                                                And how ungenerous is the imminent forgetting!

                                                                                                Maria Mercedes Carranza

 

 

Between the light and its shadow,

Falls the parallel of your watch

come undone in the coordinates of a wind

from the North that whips your coasts,

in the eye of the hurricane that burns the

foam that the oar maker churns

to make oars that trigger

the conquest of a bare shoreline.

 

And, thus, we came to populate again,

Putting new life into the future with the cutting edge

Of gold that is tinsel that turns to glitter

The true muddy future

That stains the stamen of the Gulmohar

And dullens the passion of its colour.

 

The hollow between your voice and my voice

Is filled with the power of nothingness

Where flags after flags are raised,

Flags raised to the call of duty.

We always return run-down

To the vile silence of a quarter of a century,

Half a century, centuries of silence.

 

Fearless we endure sentence.

The gold can no longer fill age

With shine, convinced of its copper,

The dream that faded at twenty-one,

Hope lived day after day

In an exile imbibed sip

By sip, with adulthood,

To live it in the cold transparency

Of a time of other spoils.

 

Your footprints have been cracked in the frost

Of a country shocked by the insult

That it is to live scorched by the light

That lives on only in my memory.

 

 

REGRESO A UNA CIUDAD EXTRAÑA, QUE SIEMPRE FUE MÍA

  

¡Qué sucia es la luz de esta hora,

Qué turbia la memoria de lo poco que queda

Y qué mezquino el inminente olvido!

 María Mercedes Carranza.

 

Se interpuso entre la luz y su sombra

el paralelo de tu vigilancia

deshecha en las coordenadas de un viento

que tus costas azota desde el Norte,

en el ojo del huracán que quema

la espuma a la que el remolar se atiene

para fabricar los remos que impulsen

a conquistar un litoral vacío.

 

Así llegamos a poblar de nuevo,

remostando el futuro con aristas

de un oro que es oropel que deslumbra

el verdadero porvenir de barro

que mancha los estambres del malinche

y opaca la pasión de su color.

 

La oquedad entre tu voz y mi voz

se llena con el poder de la nada

donde se alzan banderas y banderas,

banderas izadas al son de turno.

 

Regresamos siempre destartalados

al vil silencio de un cuarto de siglo,

de medio siglo, siglos de silencio.

 

Impávidos acatamos sentencia.

Ya el oro no puede llenar de brillo

la vejez, en su cobre convencida,

la ilusión marchita a los veintiún años,

la esperanza vivida día a día

en un destierro que se bebe sorbo

a sorbo, con mayoría de edad

para hacerlo en la fría transparencia

de un tiempo que conoce otros despojos.

 

Tus huellas quedan rotas en la escarcha

de un país sobresaltado en la injuria

que es vivir calcinados por la luz

que vive solamente en mi memoria.

 

De Fronteras: ¿el azar infinito? [Borders: An Infinite Game of Dice?] (Leiden: Bokeh, octubre 2018)

Omar García Obregón: “Between Classes, Races and Borders”

Translated and read by Parvati Nair (Queen Mary University of London)

 

BETWEEN CLASSES, RACES AND BORDERS

 

In the natural separations

That were invented by the gods,

Arbitrary, bloodless utopians,

Creators of some kind of federalism

That usurped the universal dream,

The word arrived generously,

To unite without convincing, for disagreeing

From the depths of the disheartening,

Forged through race and class struggles

In trans-border cooperation

As in a Europe united through disunity

Broken by the Bosphorus and the Urals.

 

Sovereign discontinuity

Lays the siege of fire open to us pyrallises

Who die beyond borders

Set by the boarding of a pirate

Who leads a snoozing ship.

 

Home no longer exists in my Transnistria;

Peace was broken in Kosovo, in Bosnia.

 

There is no longer a hiding place in Kashmir,

A linchpin between Ethiopia and Eritrea,

An undue contact in Darfur

That resounds with the drums of Niger,

A fire against the partiality

That sets its traces with discord

To raise walls, walls, walls,

Endless walls in the Sahara,

The desert stillness of the sands

That separate Algeria from Morocco.

 

The world shows solidarity if from afar

It is not taxed for the mosaic

That sets its borders like Columbus

Ready to enrich himself if they do not come,

If they ransack life step by step

Till they purify their wealth

So that they may enter the kingdom of heaven.

 

What happens when they display their miseries

And appear at the world’s doors

Violating hydrotopography

To state that we are Amerindians, Blacks,

United to whites, zambos, mulattoes

Who sully borders.

 

In fourteen hundred and ninety-four

The Church distributed states

And creed separated regions

With the caprice of the meridians.

 

There is the moral obligation to recall

In the face of vanity’s bonfire.

 

Nationalism and colonization,

Two faces of one coin,

Recall the Easter Rebellion,

While the world turns on an axis

That uselessly repeats itself without stopping

At the borders’ end.

 

We have to forge passports

And transgress fear through barbed wire

That others insist on raising.

The crossing requires plundering

the surfaces of life itself,

accumulating all the money we have,

though our efforts may not be compensated

when what awaits you is another workhouse

and a certain compromise of freedom.

 

Here hope that breaks bread

in realities does not go unscathed.

Dreams no longer fill the Host

When the sea is the border, with no destination known,

Imaginary icon of the life

Of a migrant expelled by paths

That stitch together the painful interface

Of a wound sealed after a crossing.

 

 

ENTRE CLASES, RAZAS Y FRONTERAS

 

En las separaciones naturales

que fueron inventadas por los dioses,

incruentos utopistas arbitrarios,

creadores de algún federalismo

usurpador del sueño universal,

generosa llegaba la palabra,

a unir sin convencer, por discrepar

con la profundidad del desaliento,

forjado en luchas de razas y clases

en cooperación transfronteriza

cual una Europa unida en desunión,

rota por el Bósforo y los Urales.

 

La soberana discontinuidad

tiende el cerco de fuego a las piraustas

que morimos allende las fronteras

que tiende el abordaje de un pirata

que dirige un navío en duermevela.

 

El hogar ya no existe en mi Transnistria;

la quietud se rompió en Kosovo, en Bosnia.

 

Ya no hay un escondite en Cachemira,

un foco entre Etiopía y Eritrea,

un desmedido contacto en Darfur

que lata con los tambores del Níger,

un fuego contra la parcialidad

que fija en desacuerdo sus trazados

para levantar muros, muros, muros,

interminables muros del Sahara,

la desierta quietud de las arenas

que separan a Argelia de Marruecos.

 

El mundo es solidario si de lejos

no paga los tributos del mosaico

que planta sus barreras cual Colón

dispuesto a enriquecerse si no vienen,

si saquean la vida paso a paso

hasta purificarles sus riquezas

para que entren al reino de los cielos.

 

Qué pasa cuando esgrimen sus miserias

y a las puertas del mundo se aparecen

violentando la hidrotopografía

para afirmar que somos indios, negros,

unidos a blancos, zambos, mulatos

quienes adulteramos las fronteras.

 

En mil cuatrocientos noventa y cuatro

la Iglesia repartía los estados

y la fe separaba las regiones

con el capricho de los meridianos.

 

Hay la obligación moral del recuerdo

ante la hoguera de las vanidades.

 

Nacionalismo y colonización,

como únicas caras de una moneda,

recuerdan el Alzamiento de Pascua

mientras el mundo gira sobre un eje

que se repite inútil sin cesar

en la delimitación de fronteras.

 

Hay que falsificar los pasaportes

y traspasar el miedo en alambradas

que los otros se empeñan en poner.

El trámite requiere saquear

las superficies de la vida misma,

juntar todo el dinero que se tenga,

aunque no se compensen los esfuerzos

cuando lo que te espera es otro ergástulo

y cierta libertad comprometida.

 

Aquí no queda ilesa la esperanza

que parte su pan en realidades.

Ya la hostia no preña de ilusiones

cuando el mar es la frontera, sin rumbo,

icono imaginario de la vida

de un migrante expulsado por caminos

que cosen la dolorosa interfaz

de una herida sellada tras un puente.

 

De Fronteras: ¿el azar infinito? [Borders: An Infinite Game of Dice?] (Leiden: Bokeh, octubre 2018)

 

Leído por el autor

 

 

 

 

 

Luisa Futoransky: “Narducho”

Translated by students of Spanish 319: On Translating Cultures and Disciplines. Fall 2018. 

Read by Hayley M. Griffiths

 

Narducho

 

 

The landscape of my childhood is lost. It doesn’t exist.

 

New streets, new houses.

 

It is a place with one single memory and one single emotion.

 

There, I immersed a world: childhood, bugs, relatives and neighbors. The first winters and the game: slushing in the frost. The oven of a bakery and Narducho in the adjoining barren lot, who by way of shoes wore little wooden boards wrapped around his feet with strips of burlap and in his hand, for all uses, a tin jug. A small stamp of San Francis. Or innocent lad from the Russian epic.

 

The quiet lunatic, the local madman, in Santos Lugares, that does not exist either.

 

 

Narducho

 

El paisaje de mi infancia está perdido. No existe.

 

Nuevo trazado de calles, nuevas casas.

 

Es un lugar de una sola memoria y una sola emoción.

 

Ahí, yo sumergí un mundo: la niñez, los bichos, los parientes y vecinos. Los primeros inviernos y el juego: chapotear en la escarcha. El horno de una panadería y Narducho en el contiguo terreno baldío, que a guisa de zapatos tenía tablitas de maderas en los pies envueltas en retazos de arpillera y en la mano para todo servicio, un jarro de hojalata. Como estampita de San Francisco. O inocente de epopeya rusa.

 

Loco tranquilo, loco de barrio, en Santos Lugares, que tampoco existe.

 

Leído por la autora